
En Guatemala había convivido dos meses con el ejército insurgente, tomando fotos increíbles que recordaban las de su padre. No sólo las habían alabado en todo el mundo, sino que le otorgaron varios premios por el modo de cubrir la noticia, su impacto y su valor.
Al recordar aquellos tiempos se daba cuenta de que había sido distinta, una persona en la que a veces pensaba y se preguntaba qué había sido de ella. ¿Dónde se había metido esa mujer, ese espíritu libre, indómito y apasionado? India aún la recordaba, aunque también era consciente de que ya no la conocía. Su vida había cambiado tanto que ya no tenía nada que ver con aquella mujer. A última hora de la noche se encerraba en el cuarto oscuro y en ocasiones se preguntaba cómo era posible que la satisficiera una existencia tan alejada de aquella que en el pasado tanto le había gustado. Por otro lado, sabía con absoluta certeza que adoraba la vida que compartía en Westport con Doug y los niños. Cuanto hacía en el presente era tan importante como lo había sido su existencia anterior. No experimentaba la sensación de sacrificarse ni de renunciar a nada, simplemente consideraba que la había cambiado por algo muy distinto. Siempre había creído que los beneficios habían merecido la pena. Se dijo que lo que hacía por su familia era muy importante para Doug y los niños. Estaba convencida de ello.
Al contemplar sus fotos quedaba de manifiesto que había sentido pasión por esa actividad. Algunos recuerdos perduraban intactos. Todavía recordaba la emoción, la sensación febril de saber que corría peligro, el escalofrío de captar el momento perfecto, la explosiva fracción de segundo en la que todo se reflejaba a través del visor de la cámara. No había vuelto a experimentar nada parecido. Se alegraba de haberlo hecho y superado. Sabía que lo que sentía lo había heredado de su padre. Éste había muerto en Da Nang cuando India contaba quince años de edad; un año antes le habían concedido el premio Pulitzer. A India no le había costado seguir sus pasos. Fue una trayectoria que en aquel momento no quiso ni pudo alterar. Necesitaba recorrer ese camino. Los cambios llegaron más adelante.
