
– Lo que me conduce hasta usted -dijo ella-. Y a su libroHa llegado el águila.
– Sólo se trata de una novela, doctora Cohén -dije-. Pura especulación.
– Por 1o menos del cincuenta por ciento del material que utiliza en ella son hechos históricos documentados. Eso es algo que usted mismo afirma al principio de su libro.
Se inclinó hacia delante, con las manos agarrándose las rodillas, con una cierta ferocidad en su actitud.
– Está bien -admití con suavidad-, ¿a dónde la lleva eso exactamente?
– ¿Recuerda cómo descubrió usted el asunto? ¿El detalle que le hizo empezar?
– Desde luego -asentí-. El monumento a Steiner y a sus hombres, que los habitantes del pueblo de Studley Constable habían ocultado bajo la lápida, en el cementerio de la iglesia.
«-¿Recuerda lo que decía?
– Hier ruhen Qberstleutnant Kurt Steiner und 13 deutsche Vallschirmjager gefallem am 6 November 1943.
– Exactamente -dijo ella-. Aquí descansan el teniente coronel Kurt Steiner y trece paracaidistas alemanes muertos en acción el seis de noviembre de mil novecientos cuarenta y tres,
– ¿A dónde pretende usted llegar?
– Bueno, trece más uno son catorce, mientras que en esa tumba no hay catorce cuerpos, sin sólo trece.
La miré con una expresión de incredulidad.
– ¿Y cómo demonios ha deducido usted eso?
– Porque Kurt Steiner no murió aquella noche, en la terraza de Meltham House, señor Higgins. -Tomó entonces el maletín que había traído, lo abrió y extrajo de su interior un sobre grande de papel marrón-, Y aquí tengo la prueba de lo que afirmo.
Esto, definitivamente, exigía un whisky Bushmílls. Me serví uno y pregunté:
– Muy bien, ¿puedo verla?
– Desde luego, ésa es la razón por la que he venido a verle, pero antes permítame explicarle algo. Cualquier estudio de los asuntos relacionados con el Abwehr alemán durante la Segunda Guerra Mundial se refiere constantemente al trabajo del SOE, o Special Operations Executive, es decir, departamento ejecutivo de operaciones especiales, creado por la inteligencia británica en mil novecientos cuarenta, siguiendo instrucciones de Churchill, para coordinar la resistencia y los movimientos clandestinos en toda Europa.
