Había pensado que las cosas cambiarían después de la universidad. Realmente había esperado conocer a alguien que la hiciera olvidar a Robert. Quizá no había buscado lo suficiente. Quizá, en el fondo, no quería encontrarlo. Pero era el momento de detener aquel estúpido juego y alejarse de él antes de que fuera demasiado tarde.

Lo haría después de la boda, se prometió a sí misma.

Después de la boda desaparecería, no volvería a verlo.

Pero estaba siendo patética. Y tenía que parar inmediatamente. Aquella noche no se quedaría esperando a Robert. Aquella noche, ella misma elegiría un acompañante para volver a casa o volvería sola.

Daisy entró en la ducha. Se vestiría con la ropa que le apeteciera. Incluso se pondría maquillaje.

Después de ducharse, se pintó las uñas de rojo, se puso mucho más perfume del habitual y, en lugar de hacerse una trenza, se dejó el pelo suelto. No era el cabello liso que estaba de moda. De hecho, lo único que podía decirse a su favor era que tenía mucho pelo.

Lo único que la impedía cortárselo al cero era que estaba segura de que le crecería aun más rizado. Aunque afeitarse la cabeza podría ser la solución, pensaba irónica. Ni siquiera la dulce Ginny podría soportar una skinhead como dama de honor.

El sonido del timbre puso fin a aquellos absurdos pensamientos. Daisy miró su reloj; eran las diez menos cuarto. Robert llegaba pronto, seguramente impaciente por saber qué había estado haciendo. La idea la hizo sonreír.

– Llegas pronto -dijo por el telefonillo.

– Pues invítame a una copa -sugirió Robert.

Daisy abrió la puerta y entró en el cuarto de baño para pintarse los labios.

– Hay vino en la nevera -indicó desde el baño cuando lo oyó entrar.

– ¿Tú quieres una copa?

– Bueno -contestó ella. Le iba a hacer falta, pensaba mientras salía del baño.

Robert, alto y de hombros cuadrados, con la elegancia de un campeón de esgrima y absolutamente guapísimo con un traje claro y una camisa verde oscura, se quedó mirando los pantalones grises y el jersey plateado cruzado sobre el pecho y… no dijo nada.



14 из 97