No era su aspecto. Él no tenía un tipo concreto de mujer, pero al mismo tiempo nunca le habría llamado la atención una de esas mujeres objeto delgadas, exuberantes y con largas melenas. Sin embargo, la atracción que había sentido por ella había sido inmediata e intensa. Supuso que la atracción sexual anulaba los factores negativos y decidió echar un segundo vistazo. Fue entonces cuando se dio cuenta de que, a pesar de su aspecto y su manera de actuar, estaba lejos de ser tonta.

Lo que había hecho que se diera cuenta de ello no era algo que ella hubiera hecho, la verdad. Tenía que admitir que su comportamiento era irreprochable. Más bien había sido el aumento de su propio estado de alerta hacia ella. Siempre había sido, por naturaleza y por la práctica, un gran observador; su instinto depredador leía con precisión los mínimos cambios de expresión del lenguaje corporal. No podía decir con exactitud lo que lo había puesto alerta, sólo que de repente supo que bajo todo aquel cabello había un cerebro inteligente que estaba manejando a Salinas como si fuera un violín.

Se dio cuenta de que eso no había hecho más que aumentar tanto su atracción como su admiración por sus dotes interpretativas. No lo estaba estafando, no tenía duda alguna de que Salinas estaba obteniendo un buen servicio a cambio de su dinero, aunque indudablemente ella se estaba arriesgando. Salinas no dudaría en matarla si llegara a albergar la más mínima duda sobre ella.

El asesino respetaba a los supervivientes, y Drea era uno de ellos. Cuando vio la oportunidad de tenerla, no lo dudó.

Su primera reacción lo sorprendió ligeramente. Las mujeres como ella, que comerciaban con su belleza y con su cuerpo para conseguir lo que podían de hombres como Salinas, normalmente veían el sexo como una mercancía. Al principio creyó que su rechazo era sólo un número para satisfacer el ego de Salinas, pero cuando resultó obvio que estaba realmente aterrorizada, mentalmente se encogió de hombros y decidió abandonar. Ya había obtenido lo que buscaba simplemente con la reacción de Salinas.



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