
– Entonces, te veré por la mañana. -Se inclinó sobre la cama y le dio un beso en la mejilla. Hace doce horas ella habría girado la cara para buscar su boca, pero ahora simplemente se quedó allí tumbada. Sus ojos ya se estaban cerrando antes de que se diera la vuelta.
Rafael apenas había cerrado la puerta tras él cuando los ojos de Drea se abrieron como platos. Se estremeció. Era una buena actriz, pero sabía que no lo suficiente para esconder lo que sentía si él intentaba tener sexo con ella. No podía hacerlo de nuevo, no con él; tenía que escapar antes de que fuese algo ineludible, porque no se sentía capaz de mantener el control si lo hiciera.
Por lo menos, mañana Rafael estaría rodeado de su séquito habitual, a los que había echado esa mañana para hablar tranquilamente con el asesino sin que ninguno de ellos se enterase. Normalmente, la presencia constante de ese círculo interno de músculos pululando a su alrededor la ponía de los nervios, pero ahora se sentía agradecida por su anticipada compañía. Rafael tendría cuidado y la trataría como siempre, para que ninguno de ellos se enterase de lo que había pasado hoy; su ego no soportaría que se hiciera público. Tendría que cumplir su agenda de negocios, cualquiera que fuese. Estaría bien que tuviera que volar a otro sitio del país, pero si tuviera programado un viaje ella lo sabría.
Estaba actuando de forma… rara. Esperaba que se sintiera halagado porque ella estuviese enamorada de él, pero no esperaba que lo descolocara de ese modo. Traerle agua, velarla… sentarse en su cuarto en la oscuridad, ¡por favor! Estaba actuando como si le hubieran hecho un trasplante de personalidad, y eso le producía escalofríos. Si la idea no fuese tan ridícula, creería que estaba enamorado de ella. Rafael no quería a nadie. Hasta tenía sus dudas de que quisiera a su propia madre.
Pero si él creía que estaba enamorado de ella, al menos por ahora, a ella le daba cierta ventaja. Esa ventaja, por supuesto, era relativa, porque podía ser que él quisiera tenerla más cerca, y eso era lo último que ella quería. Necesitaba tener cierto tiempo para estar sola y poder así organizar sus planes y llevarlos a cabo.
