
– Cuando el hijo mayor hereda todo y los demás nada empiezan los problemas. Angus reconstruyó el castillo aquí. Era una cura, por supuesto, pero los hombres de este pueblo encontraron trabajo cuando más falta les hacía. A lo mejor no fue tal locura después de todo…
– Ya, claro.
– Deirdre y él no tuvieron hijos, pero David tuvo dos: Rory y Kenneth. Yo me casé con Rory.
Hamish la miró un momento, en silencio.
– Me han dicho que Kenneth asesinó a su marido.
– Sí, había mucho odio entre ellos -suspiró Susie-. Angus decía que sus hermanos siempre lo habían odiado y, evidentemente, Kenneth sentía lo mismo por Rory. Mi marido se marchó a Estados Unidos para huir de todo eso. Cuando me conoció, ni siquiera me habló de la fortuna familiar. Pero Rory iba a heredar todo el patrimonio de Angus y Kenneth lo quería para él. Tanto… tanto como para asesinarlo. Luego, cuando la policía lo descubrió por fin, se suicidó.
– Y ahí es donde entro yo -murmuró Hamish.
Ella respiró profundamente.
– Y ahí es donde entra usted, sí. Bienvenido al castillo de Loganaich, barón. Espero que utilice su herencia con la misma dignidad que Angus. Y espero que el odio de esta familia se detenga de una vez.
– Y yo espero que usted me ayude.
– No, yo me voy a casa. Ya estoy harta de… de todo. Es su herencia. Rory me dejó dinero suficiente como para vivir más o menos cómodamente. De modo que me voy.
Capítulo 2
Tenía que hacerse cargo de aquel castillo, pensó Hamish. Ahora era el momento de decir: «Muchas gracias por todo. ¿Me da usted las llaves?».
Aquello era absurdo. No debería haber dejado que Jodie lo convenciese.
La idea de quedarse solo en aquel castillo era aterradora.
– No tiene que irse ahora mismo. Yo puedo dormir en un hotel y mañana por la mañana nos sentaremos a hablar…
– ¿No va a quedarse aquí?
– Ésta ha sido su casa durante mucho tiempo. No tengo intención de echarla.
