Vamos, que los humanos «diferentes» me resultaban mucho menos opacos que los vampiros. Aunque sé que hay un número de cambiantes y licántropos que quieren modificar las cosas, su existencia de momento sigue siendo un secreto para la sociedad. Hasta que no vean cómo les va públicamente a los vampiros, los seres sobrenaturales de doble naturaleza seguirán mostrándose feroces en lo que a su intimidad se refiere.

Los licántropos son los tipos duros del mundo de los cambiantes. Aunque pueden mutar de forma por definición, son los únicos que mantienen una sociedad propia y separada, y no dejarán que cualquiera se haga llamar licántropo delante de sus narices. Alcide Herveaux parecía sumamente duro. Era tan grande como un castillo, con unos bíceps sobre los que yo podría hacer flexiones. Era de los que tenían que afeitarse por segunda vez en el día si querían salir por la noche. Encajaría a la perfección en una obra o en un muelle de descarga.

Era un hombre hecho y derecho.

– ¿Cómo te están obligando a hacer esto? -quise saber.

– Tienen marcado a mi padre -dijo, poniendo sus enormes manos sobre la mesa y apoyándose en ellas-. Son propietarios de un casino en Shreveport, ¿lo conoces?

– Claro -la excursión de fin de semana por excelencia para la gente de mi zona consistía en acudir a Shreveport o a Túnica (en Misisipi, justo al sur de Memphis), alquilar una habitación durante un par de noches, jugar en las tragaperras, ver uno o dos espectáculos y comer un montón en los bufés libres.

– Mi padre se endeudó demasiado. Tiene una empresa de peritaje, en la que también trabajo yo, pero le gusta el juego -sus ojos verdes brillaron de rabia-. Fue demasiado lejos en el casino de Luisiana, así que la deuda la tiene con tus vampiros. Si la reclaman, la empresa se irá al garete -los licántropos parecían respetar a los vampiros tanto como éstos a los primeros-. Así que -prosiguió-, para saldar la deuda, tengo que acompañarte y salir por los ambientes vampíricos de Jackson -se recostó sobre la silla, mirándome a los ojos-. Salir de bares con una chica tan guapa no suena a trabajo complicado. Ahora que te conozco, me alegro de hacerlo y sacar a mi padre de la deuda. Pero ¿por qué demonios quieres hacerlo tú? Pareces una mujer de verdad, no una de esas zorras enfermas que no saben vivir si no salen con un vampiro.



49 из 236