Los ojos oscuros miraron a través del velo polvoriento. Se produjo una pequeña pausa antes de que Mrs. Smith volviera a hablar.

– Fue a consecuencia de las otras cosas que sucedieron. Una cosa… bueno, puede que no signifique demasiado, pero cuando ocurren una serie de cosas, una detrás de otra, una empieza a pensar, ¿verdad?

Miss Silver chasqueó la lengua sin necesidad. Después, dijo en tono grave:

– Si se han producido varios incidentes, me agradaría que empezara con el primero, y después cuénteme los demás en el orden en que sucedieron. ¿Cuándo empezó a sospechar que podría haber algo maligno: después del episodio de la sopa de champiñones?

– Bueno, fue así y no fue así. En cualquier caso, no fue la primera cosa que sucedió, si es a eso a lo que se refiere.

– Entonces, por favor, empiece por el principio y cuénteme las cosas en el orden correcto.

– Lo primero fue mi accidente -dijo Mrs. Smith-. Hace cinco… no, seis meses.

– ¿Qué ocurrió?

– Era una de esas tardes oscuras, justo momentos antes de encender las luces, y yo estaba bajando las escaleras. Lo peor es que no puedo estar segura de nada porque ya sabe lo que pasa cuando se sufre una caída. En realidad, no se recuerda bien lo que pasó. Lo primero de lo que tuve conciencia fue de que me encontraba en el vestíbulo, con una pierna rota… Y no puedo jurar que fui empujada, pero tengo mis ideas al respecto.

– ¿Cree que alguien la empujó?

– Me empujó o me puso la zancadilla… en realidad no importa. Y no vale la pena que me pregunte quién pudo hacerlo, porque podría haber sido cualquiera de la casa, o puede que no fuera nadie. Pero nadie va a hacerme creer que fui yo sola quien se cayó por aquellas escaleras.

– Comprendo -dijo Miss Silver, preguntando a continuación-: ¿Y después?



10 из 258