
cuando lo tuve en mis manos, admiré primero su elegante caligrafía, que variaba con morosidad como si quien escribió todas sus páginas lo hubiese hecho a través de una vida entera, y me sobrecogió una extraña impresión que, al conocer su contenido, comprendí. el manuscrito reúne las memorias de otro último rey; pero éste, definitivamente último. son las memorias de boabdil, el sultán en cuyo tiempo se extingue de hecho el islam en españa: el que entregó granada a los reyes católicos el 2 de enero de 1492.
con la ayuda de numerosos peritos tanto marroquíes como españoles, a quienes doy desde aquí las gracias en conjunto, he procurado transcribir el -bellísimo de color- manuscrito carmesí. (carmesíes fueron los papeles de la cancillería de la alhambra). ha sido precisa, para llegar a una tolerable confirmación, la consulta de numerosos textos, archivos, crónicas, referencias e historias.
al final de todos, para completarlos o para contradecirlos, se hallaba este relato, frío a veces, y a veces lleno de ardor.
he optado por trasladar la cronología, los nombres de personas y lugares, las fechas y otras remisiones a un lenguaje más inteligible para los lectores occidentales de hoy. la traducción, por mi culpa, no es todo lo fiel que los estudiosos habrían demandado; a cambio de tal sacrificio, creo que el texto resultará más asequible a nuestros ojos y a nuestros oídos.
