
– ¿Puedo ayudar? -propuso. La buena educación lo exigía.
Susannah le lanzó una mirada con inesperada ironía.
– No te pedí que vinieras para que hicieras de criada, Emily. La señora O'Bannion se ocupa de todas las tareas más pesadas, y yo aún puedo cocinar, pasablemente al menos. Escojo los momentos del día en que me encuentro mejor. -Estaba en la entrada de la cocina-. Quería que hubiera alguien aquí de mi propia familia, Charlotte o tú. -La cara se le ensombreció-. Antes de morir quiero ocuparme de ciertas cosas. -Se dio la vuelta y se fue sin cerrar la puerta, quizá pensaba volver con las manos llenas.
A Emily le alivió que Susannah se hubiera ido antes de que fuera necesario contestar a su última observación, y cuando volvió con una fuente de estofado, y luego con una bandeja de puré de patatas, resultó fácil olvidarse de la conversación anterior.
El guiso era excelente, y Emily se sentía lo suficientemente bien para disfrutarlo, y también el pastel de manzanas que vino después. Hablaron de banalidades. Emily se dio cuenta de que apenas conocía a Susannah. Estar al corriente de los hechos de la vida de alguien es bastante distinto a comprender siquiera sus puntos de vista, y mucho menos sus sueños. Susannah era hermana de su padre, y sin embargo eran dos desconocidas sentadas a ambos lados de una mesa, solas la una con la otra, en el confín del mundo. Fuera, el viento susurraba en los aleros y la lluvia salpicaba los cristales.
– Háblame del pueblo -le pidió Emily, incapaz de dejar que se prolongara el silencio-. Cuando lo crucé, estaba demasiado oscuro para poder ver algo.
Susannah sonrió, pero en su mirada había una intensa tristeza.
– Salvo que son mi gente, no sé si tienen alguna característica especial. Sus problemas me importan. -Bajó la vista a la superficie de la mesa, brillante, entreverada y pulida como la seda-. Quizá los conocerás y así no tendré que explicártelo. Hugo les quería de un modo discreto, como algo que forma parte de tu vida. -Inspiró profundamente, levantó la vista y se esforzó en sonreír-. ¿Te apetece comer algo más?
