– ¿Hay alguien ahí? -preguntó en voz alta.

Como nadie le contestaba, abrió la puerta por completo, miró a su alrededor, se dio un manotazo en el muslo y salió corriendo hacia la entrada principal del hotel. Su coche estaba detenido frente a la entrada y el conductor, sentado sobre la aleta izquierda, fumaba tranquilamente un cigarrillo.

– ¡Rápido, rápido, rápido! -gritó el inspector-¡Vamos! A la parte de atrás. Vamos.

Mientras tanto, Christiaan Kalverstat, que esperaba en el interior del aparcamiento, había abierto la puerta para que Anneke pasara. Tras cerrarla, dejó que Anneke se refugiara en sus brazos riendo con alivio. Christiaan, un hombre joven, alto y rubio, tenía los ojos muy azules y una sonrisa candida y alegre.

– ¡Oh Chris! Gracias a Dios -exclamó Anneke.

– Vamos, Nekele. No te entretengas -dijo Christiaan, arrastrándola cariñosamente hacia el Mercedes, que con el motor en marcha esperaba en el carril de salida. Se sentó al volante mientras Anneke ocupaba la otra plaza delantera.

Al mismo tiempo, Nick Kalverstat, que esperaba junto a la máquina de control, introdujo en ella la tarjeta. También sonreía. La persiana metálica empezó a subir y Christiaan apretó el acelerador con suavidad. Sólo se detuvo un instante para que Nick subiera al coche.

– Nekele, tápate la cara si puedes… La policía… -Anneke lo miró con sorpresa-. Sí, sí… Te venían siguiendo… No creo que les haya dado tiempo a dar la vuelta al hotel, pero es mejor que seamos precavidos.

Muy despacio, el Mercedes se asomó al Voorburgwal, la estrecha calle que bordea el canal. A esa hora de la noche estaba llena de gente que paseaba, de coches, camionetas y motos que, apretujados contra las paredes de las casas, avanzaban con lentitud, despidiendo destellos rojos, azules, verdes y amarillos, reflejo de los neones de bares, escaparates y casas de mala nota. Sonriendo y levantando la mano para agradecer a quienes lo dejaban pasar, Christiaan deslizó el Mercedes entre una camioneta Volkswagen y un Toyota. Cincuenta metros más allá torció a la derecha por Damstraat y volvió al Dam.



28 из 254