
Siempre había estado fascinada por las historias de piratas y bucaneros, de los implacables hombres que infestaban las aguas de Outer Banks y asaltaban barcos sin piedad alguna. Aquellas leyendas, que devoraba desde su infancia, eran responsables del amor por la Historia que había desarrollado con el paso de los años.
Pero, a medida que crecía, la fascinación había alimentado una extraña fantasía, tan contradictoria con su conservadora naturaleza, que ni siquiera se atrevía a pensar en ella. Era algo simplemente romántico, sin ninguna base real.
En sus sueños, un pirata diabólicamente atractivo se le acercaba a medianoche y se introducía en su dormitorio. Después, le tapaba la boca con una mano y ella hacía un esfuerzo, no demasiado convincente, por resistirse. Cuando ya le había atado las manos, el pirata se la cargaba al hombro y la llevaba a su barco. Y una vez allí, la fantasía adquiría tintes abiertamente eróticos y se convertía en una danza sensual entre un depredador y su presa.
Por desgracia, el sueño siempre terminaba en ese punto. Meredith despertaba antes de que empezaran a quitarse la ropa, y aunque había intentado seguir soñando en reiteradas ocasiones, nunca lo conseguía.
De todas formas, daba igual; sabía cómo terminaba: su miedo a la intimidad se haría insoportable y ella saldría huyendo, tal y como solía hacer en la vida real. Su vida había estado tan centrada en el trabajo, que no había mantenido ninguna relación digna de tal nombre; con el tiempo, comprendió que todos los años gastados en clavar los codos y estudiar cuando todas sus amigas se dedicaban a pensar en los hombres no la habían preparado para mantener relaciones reales. Sabía mucho menos del sexo opuesto que la mayoría.
– Nací demasiado tarde -murmuró mientras miraba la ilustración.
A Meredith le habría gustado nacer en otro siglo, cuando la vida era más inmediata, más excitante, cuando los hombres eran más caballerescos y heroicos. Pero dado que eso no era posible, se había decidido por estudiar Historia y pasarse la vida leyendo y escribiendo sobre el pasado. De hecho, su tesis doctoral había tratado sobre la historia naval estadounidense; y más concretamente, sobre los corsarios y piratas de los tiempos de la colonia.
