
se hubiera publicado algo. Tenía razón. Aunque el Rocky no había publicado nada, probablemente por tener un detalle conmigo, el Post del día siguiente a la muerte de Sean traía una noticia a tres columnas al pie de una de las páginas de local.
UN DETECTIVE SE SUICIDA EN EL PARQUE NACIONAL
Un veterano detective de la policía de Denver, que investigaba el asesinato de la estudiante de la Universidad de Denver Theresa Lofton, fue hallado muerto por una herida de bala que al parecer se había disparado él mismo el jueves en el parque nacional de las Rocosas, según fuentes oficiales.
Sean McEvoy, de treinta y cuatro años, fue hallado en su coche patrulla sin distintivos, que estaba estacionado en un aparcamiento del lago Bear, junto a la entrada de Estes Park.
El cuerpo del detective fue descubierto por un guarda forestal que oyó un disparo sobre las cinco de la tarde y acudió al aparcamiento a investigar.
Las autoridades del parque han pedido al Departamento de Policía de Denver que investigue la muerte, y el caso está en manos de la Unidad de Investigaciones Especiales (SID). El detective Robert Scalari, que dirige la investigación, declaró que hay indicios preliminares de que se trata de un suicidio.
Scalari informó de que se había hallado una nota en el lugar de la muerte, pero se negó a hacer público su contenido. Dijo que se cree que McEvoy estaba desanimado ante ciertas dificultades de tipo profesional, pero también se negó a hablar sobre los problemas que tenía. McEvoy, que se crió y aún vivía en Boulder, estaba casado, pero no tenía hijos. Llevaba doce años en el Departamento de Policía, en el que ascendió rápidamente a un puesto en la unidad de Delitos Contra Personas Físicas (CAP), que lleva las investigaciones de todos los delitos violentos en la ciudad.
