
– ¿Cómo te va, Jack? ¿Es cierto que acabas de volver?
– Sí, me he tomado unas vacaciones. Estoy bien. No mencionó para nada a mi hermano. Había sido uno de los pocos que acudieron al funeral y eso ya decía claramente cuáles eran sus sentimientos. Volvió a sentarse y yo me instalé en una de las sillas que había frente a su escritorio.
El trabajo de Grolon tenía poco que ver con patrullar la ciudad. Estaba en la parte administrativa del Departamento. Se encargaba del presupuesto anual, del personal y de la formación. Y de los despidos.
Tenía poco que ver con el trabajo policial, pero formaba parte de sus planes. Grolon quería llegar a ser jefe de policía y estaba reuniendo una vasta y variada experiencia para que llegado el momento fuera el mejor para el puesto. Formaba parte de sus planes conservar sus contactos con los medios de comunicación locales. Llegada la hora, contaba conmigo para que publicase un perfil favorable en el Rocky. Y yo cumpliría. Mientras tanto, yo también podía contar con él para ciertas cosas.
– ¿A ver por qué me he perdido el almuerzo? -gruñó siguiendo su rutina habitual. Yo sabía que Grolon prefería verse conmigo a la hora de almorzar, cuando su ayudante no estaba y había menos posibilidades de que nos vieran juntos.
– No te has perdido el almuerzo. Sólo tendrás que retrasarlo un poco. Quiero ver el expediente de mi hermano. Scalari dice que ya lo ha enviado a filmar. Pensé que quizá tú podrías sacarlo y dejar que le eche un vistazo.
