
– Este inci… esta situación coincidió o estuvo cercana en el tiempo con la disolución de una relación sentimental.
– ¿Quién se lo ha dicho?
– Está en el material complementario que me han proporcionado. Las fuentes de este material no son importantes.
– Bueno, son importantes porque tiene malas fuentes. No tuvo nada que ver con lo que ocurrió. La disolución, como usted la ha llamado, fue hace casi tres meses.
– El dolor de estas rupturas puede durar mucho más tiempo. Sé que es una cuestión personal y difícil, sin embargo, creo que deberíamos hablar de ello. La razón es que me ayudará a formarme una idea de su estado emocional en el momento en que se produjo la agresión. ¿Le supone algún problema?
Bosch le hizo una señal con la mano para que prosiguiera.
– ¿Cuánto tiempo duró esta relación?
– Alrededor de un año.
– ¿Matrimonio?
– No.
– ¿Hablaron de ello?
– No, nunca abiertamente.
– ¿Vivían juntos?
– A veces. Los dos mantuvimos nuestras casas.
– ¿La separación es definitiva?
– Eso creo.
Al decirlo en voz alta, Bosch sintió que reconocía por primera vez que Sylvia Moore había desaparecido de su vida para Siempre.
– ¿Fue una separación de mutuo acuerdo?
Bosch se aclaró la garganta. No quería hablar de ello, pero quería zanjar la cuestión.
– Supongo que podría decir que fue de mutuo acuerdo, pero yo no lo supe hasta que ella hizo las maletas. Hace tres meses nos estábamos abrazando en la cama mientras la casa temblaba. Podría decir que ella se fue antes de que terminaran las réplicas.
