
—Oh, los cuadrúmanos no son un problema. —Leo se abstuvo de explicar su turbación. De todas maneras, no creía que pudiera expresarlo con palabras—. Sólo me sorprendieron, al principio.
—Es comprensible. ¿Cree que tendrá problemas para enseñarles?
Leo sonrió.
—No pueden ser peores que el grupo de estibadores que preparé en el programa Júpiter Orbital —No me refería a que ellos le plantearan problemas. —Yei sonrió nuevamente—. Usted verá que son estudiantes muy inteligentes y aplicados. Rápidos. Literalmente, son buenos chicos. Y es de eso de lo que quiero hablar.
Se detuvo como si estuviera organizando sus ideas, al igual que los distantes propulsores de carga.
—Los profesores y los preparadores de Galac-Tech desempeñan un poco el papel de padres aquí, en esta familia del Hábitat. Si bien los cuadrúmanos no tienen padres, ellos mismos tendrán que serlo algún día. Y, en realidad, algunos ya lo son. Desde un comienzo, nos esforzamos muchísimo en asegurar que se les brindaran los modelos de responsabilidad adulta estable. Pero todavía son niños. Lo estarán observando muy de cerca. Quiero que sea consciente y que los cuide. Ellos aprenderán algo más que soldadura con usted. También observarán y adoptarán sus otras pautas de comportamiento. En resumen, si usted tiene malos hábitos (y todos nosotros los tenemos), debe dejarlos en su planeta durante el período de su estancia. En otras palabras —Yei continuó—, cuídese. Fíjese en su lenguaje. Por ejemplo, uno de los miembros del personal una vez utilizó el cliché «escupir en el ojo» en un determinado contexto… No sólo les causó hilaridad, sino que se convirtió en una epidemia entre los cuadrúmanos más jóvenes, que costó muchas semanas erradicar. Ahora bien. Usted estará trabajando con niños mayores, pero el principio sigue siendo el mismo. Por ejemplo, ¿ha traído algún material de lectura consigo? Películas dramáticas, discos de información, lo que sea.
