—Más bien vital para su supervivencia en un medio espacial.

—Sí… pero, ¿qué me dice de su autodefensa?

—Tendrá que explicarme a qué se refiere, señor Graf. ¿Defenderse de qué?

—Bueno, me da la impresión de que tuvo éxito en la educación de alrededor de mil fenómenos técnicos. Son niños agradables, pero, ¿no son un poco… afeminados? —Se estaba hundiendo cada vez más. La doctora había dejado de sonreír y ahora fruncía el ceño—. Quiero decir… parecen estar maduros para ser explotados por… por alguien. ¿Todo este experimento social fue idea suya? Parece ser el sueño femenino de una sociedad perfecta. Todos se comportan tan bien.

Leo se sintió incómodo al darse cuenta de que no había sabido expresarse bien, pero seguramente la doctora comprendería la validez…

Ella suspiró profundamente y bajó la voz. Tenía una sonrisa fija en la boca.

—Permítame que se lo explique claramente, señor Graf. Yo no inventé a los cuadrúmanos. Me asignaron aquí hace seis años. Son los especialistas de Galac-Tech los que piden una socialización máxima. Pero yo los heredé. Y me preocupo por ellos. No es su trabajo, ni su problema, entender su situación legal, pero a mí me preocupa en gran medida. Su seguridad reside en su socialización. Usted parece estar al margen de los prejuicios comunes contra los productos de la ingeniería genética!

Pero hay muchos que no lo están. Hay jurisdicciones planetarias donde este grado de manipulación genética de los seres humanos sería incluso ilegal. Dejemos que esa gente, tan sólo una vez, descubra que los cuadrúmanos son una amenaza y… —Cerró los labios para no seguir haciendo confidencias y volvió a su tono autoritario—. Déjeme que se lo explique así, señor Graf. El poder para aceptar o rechazar al personal instructor en el Proyecto Cay está en mis manos. El señor Van Atta puede haberlo llamado, pero yo puedo hacer que lo transfieran. Y lo haré sin dudar si usted no cumple con el discurso o el comportamiento que indican las normativas del departamento psíquico. Espero que quede claro.



24 из 271