
De la alocución de Salter Wherry a la Asamblea General de las Naciones Unidas, poco después del establecimiento de la Estación Salter en una órbita de seis horas alrededor de la Tierra, y antes de que Wherry cortara el contacto con el público en general:
«La Naturaleza rechaza el vacío. Si hay un espacio ecológico abierto, algún organismo aparecerá para ocuparlo. De eso trata la evolución. Hace veinte años hubo una clara crisis en el suministro de recursos minerales. Todo el mundo sabía que empezábamos a carecer de, al menos, doce metales clave. Y casi todo el mundo sabía también que no los encontraríamos en ningún lugar accesible de la Tierra. Tendríamos que trabajar a veinte kilómetros de profundidad, o en el fondo del mar. Decidí que era más lógico trabajar a cinco mil kilómetros de altura. Algunos de los asteroides están compuestos en un noventa por ciento por metales; lo que necesitamos hacer es traerlos a la órbita terrestre.
»Me dirigí primero al Gobierno de los Estados Unidos con mi propuesta de capturar los asteroides y explotarlos. Ofrecí estimaciones de los costes y el probable retorno de la inversión, y lo habría arreglado por una tasa del cinco por ciento.
»Me dijeron que el tema era demasiado controvertido, que desataría cuestiones sobre la propiedad internacional de los derechos minerales. Otros países querrían ser incluidos en el proyecto.
»Muy bien. Vine aquí, a las Naciones Unidas, e hice una exposición detallada de todas mis ideas. Pero después de cuatro años de constante debate y muchos miles de horas de mi tiempo preparando y presentando datos adicionales, no se me ha dado ni una línea de respuesta útil. Formaron ustedes comités de estudio, y comités para estudiar esos comités, y eso fue todo lo que hicieron: hablar.
»La vida es corta. Tengo una ventaja sobre el resto de las personas. Allá en 1950, mi padre invirtió su dinero en ordenadores. Soy muy rico, y me arriesgué. Están ustedes empezando a ver algunos de los resultados en la forma de la PES-Uno, lo que la Prensa prefiere llamar Estación Salter. Servirá fácilmente como hogar para doscientas personas.
