
– Aquello sólo fue un experimento de química de una niña dotada.
– Trece años. Tranquila. Estudiosa. Sin ningún paso en falso desde el incidente de la bomba fétida. Hasta que empezaste a ponerte polvos de gelatina de uva en el pelo. Y, abracadabra, ¡cambio! Empaquetas los trofeos del instituto de Bert, llamas a una empresa de basureros y haces que se los lleven.
– Eso te gustó cuando te lo conté. Admítelo.
Pero Phoebe estaba disparada, y no iba a admitir nada.
– Pasan cuatro años. Cuatro años de comportamiento modélico y grandes logros escolares. Dan y yo te hemos acogido en nuestra casa y en nuestros corazones. Eres alumna del último año, casi a punto de preparar tu discurso de despedida. Tienes un hogar estable, gente que te quiere… Eres vicepresidenta del Consejo de Estudiantes… Por tanto, ¿por qué iba a preocuparme porque te tiñeras el pelo a rayas azules y naranjas?
– Eran los colores de la escuela-dijo Molly con un hilo de voz.
– ¡Y me llaman de la policía diciéndome que mi hermana, mi hermana estudiosa, talentuda, y ciudadana del mes, ha accionado deliberadamente una alarma de incendios durante la hora de la comida! ¡Se acabaron las pequeñas diabluras de nuestra Molly! Ya no… ¡Había pasado directamente a un delito de segundo grado!
Era la cosa más miserable que había hecho Molly en su vida. Había traicionado a la gente que la quería, e incluso después de un año de supervisión judicial y muchas horas de servicio comunitario, no había logrado entender el porqué. No lo comprendió hasta más tarde, durante su segundo año de estudiante en Northwestern.
Había sido en primavera, justo antes de los exámenes finales. Molly estaba inquieta y era incapaz de concentrarse.
En lugar de estudiar, leía montones de novelas románticas, dibujaba o se miraba el pelo en el espejo y suspiraba por algo prerrafaelita. Ni siquiera utilizar su paga en algunas extensiones para el pelo había calmado su desasosiego. Entonces, un día, al salir de la librería de su facultad, descubrió en su bolso una calculadora por la que no había pagado.
