
– Puedes ir adelantando el trabajo y mantenerme informado por teléfono. De momento no aceptaré ningún trabajo para esos días, ¿vale? -propuso Alvin.
– Pero aunque realmente existan esas luces, es una historia de poca trascendencia -lo previno Jeremy-. No creo que ningún productor muestre interés por ese tema.
– Seguramente el mes pasado no -matizó Alvin-; pero después de tu aparición en la tele esta noche, sí que estarán interesados. Ya sabes cómo funciona ese mundillo: todos los productores se matan por encontrar la noticia más sensacionalista que pueda atraer a cuanto más público mejor. Si de repente GMA consigue una historia intrigante, puedes estar seguro que los del programa Today te llamarán en un santiamén, y a la mañana siguiente Dateline también estará llamando a tu puerta. Ningún productor quiere quedarse al margen, porque si no, los de arriba no tienen ningún reparo en ponerlos de patitas en la calle. Lo último que desean es tener que dar explicaciones a los ejecutivos sobre por qué han dejado escapar una oportunidad tan espectacular. Créeme, sé lo que me digo; trabajo en televisión, conozco a esa gente.
– Alvin tiene razón -apuntó Nate, interrumpiéndolos-. Nunca sabes qué es lo que sucederá mañana, y podría ser una buena idea planificar esa historia con antelación. Esta noche has conseguido ser el centro de atención de medio país. Juega bien tus cartas. Y si logras filmar esas luces, probablemente ese documental sea lo que haga que GMA o Prime time se decidan a ficharte.
Jeremy miró de soslayo a su agente.
– ¿Hablas en serio? Pero si se trata de una historia de escasísimo interés mediático. Me he decidido a escribirla únicamente porque necesito tomarme unos días de descanso después de la absorbente investigación sobre Clausen. Esa investigación ha ocupado cuatro meses de mi vida y me siento completamente exhausto.
– Ya, pero fíjate en lo que has conseguido -prosiguió Nate, al tiempo que ponía la mano sobre el hombro de Jeremy-. Puede parecer una historia banal, pero con unas imágenes sensacionalistas y una buena redacción sobre los sucesos, ¿quién sabe lo que pensarán los productores de televisión?
