¿Y qué ha querido decir con «todo lo que le ha pasado últimamente»? Solo estaba fingiendo que le leía el pensamiento, intentando introducirse en su cabeza como haría cualquier chica lista que se encontrara metida en un lío. Últimamente, lleva sus problemas escritos en la cara. Todavía no ha dado con la manera de poner en orden su vida; sus problemas están interconectados, amontonados. Tendría que saber cómo solucionarlos todos para ocuparse de uno de ellos.

– En este sitio no se fuma, y por si se te ha olvidado, estás atada a una cama. -Luke aprieta el extremo de su bolígrafo y coge una libreta-. Esta noche estamos un poco escasos de personal, así que necesitaré que me des algo de información para los registros del hospital. ¿Nombre?

La muchacha mira con aprensión la libreta.

– Prefiero no decirlo.

– ¿Por qué? ¿Te has escapado de casa? ¿Por eso no quieres decirme tu nombre?

La observa: está tensa, alerta, pero se controla. Luke ha estado con pacientes implicados en muertes accidentales y suelen estar histéricos: lloran, tiemblan, gritan. Esa joven está temblando un poco bajo la sábana y mueve nerviosamente las piernas, pero Luke sabe por su cara que está en estado de shock.

También siente que está empezando a confiar en él; percibe una química entre ellos, como si ella quisiera que él le preguntara por eso tan terrible que ocurrió en el bosque.

– ¿Quieres contarme lo que ha pasado esta noche? -pregunta, acercando la silla a la cama-. ¿Estabas haciendo autoestop? Tal vez alguien te recogió, ese hombre del bosque… ¿Te ha atacado y tú te has defendido?

Ella suspira y se aprieta contra la almohada, mirando al techo.

– No ha sido nada de eso. Nos conocíamos. Llegamos juntos al pueblo. Él… -Se detiene, no encuentra las palabras-. Él me pidió que lo ayudara a morir.

– ¿Eutanasia? ¿Se estaba muriendo? ¿Cáncer? -Luke es escéptico. Los que quieren matarse suelen elegir algo tranquilo y seguro, como veneno, pastillas o el motor de un coche parado y una manguera de jardín. No piden que los maten a puñaladas. Si su amigo quería morirse de verdad, podría haberse limitado a sentarse bajo las estrellas toda la noche hasta congelarse.



11 из 442