
Sujeto Wynter. Frente a una situación donde eliminando el problema lo solucionaría, el sujeto decidió pedir ayuda. En los pocos meses que ha estado con el Sujeto Calhoun, ha perdido su ventaja. Me divisó, pero fue engañada porque quería ser engañada. Se vuelve más débil con el tiempo, su entrenamiento ha sido olvidado y está calmada con una falsa sensación de seguridad. Unas cuantas semanas más y deberíamos poder apresarla sin mucho problema o riesgo. Pude introducir el virus en su sistema y debería comenzar a funcionar casi inmediatamente. En ese momento podré entrar en el edificio del Sujeto Calhoun. Él es mucho más difícil, está alerta todo el tiempo.
– ¿Qué estás mascullando? -La mujer sentada a su lado había estado aplicando su lápiz de labios en el espejo retrovisor mientras él estaba dictando.
Levantó la mirada otra vez hacia la ventana vacía antes de volver a mirarla con una sonrisa fría.
– No has termidado aún -abrió la cremallera de sus pantalones y la arrastró hacia abajo, atrapándola por la nuca-. Veamos si puedes ganar todo ese dinero que me cobras.
Subió el volumen de la música y se recostó contra del asiento, cerrando los ojos mientras ella empezab a trabajar en él. Sopló un círculo de humo y aplastó su cigarrillo, permitiendo que la rágaba le atrapara. Se trataba de una sensación asombrosamente poderosa sentarse y disfrutar de ella, sabiendo que sería lo último que ella alguna vez haría. Sabedora, trabajó y trabajó para complacerle, pensando que obtendría una propina muy exorbitante, pero en lugar de eso…
Él gimió y se forzó más profundo, manteniendo la cabeza de ella aún cuando trataba de luchar, obligándola a aceptar todo de él, obligándola a limpiarle antes de cogerle la cabeza entre sus manos y, sonriendo, romperle el cuello.
CAPÍTULO 2
