
Saber tiró de la bata, apretando el cinturón alrededor de su fina cintura.
– Alguien te ha mimado, Jess. ¿Patsy?
Nombró a su hermana mayor.
– ¡Patsy! -Él gimió el nombre-. Patsy estaba demasiada ocupada en salvar mi alma. Deberías saber eso. ¿Cuántas veces has oído sus discursos de que nosotros estamos viviendo en pecado? -giró la silla, equilibrando las dos ruedas por un momento antes de pasar como un rayo por los vestíbulos abiertos hasta el salón.
– ¿Pararás por hacer eso? -Saber corrió detrás de él-. Un día de estos estarás presumiendo y te caerás hacia atrás. -Sacó el grueso edredón que estaba sobre el sofá y se lo tiró-. Y no es culpa nuestra los discursos que tenemos que soportar. Tú empezaste todo esto.
– ¿Yo lo hice? -Jess se metió la manta alrededor, una ceja alzándose de repente-. Yo no fui el que salió vino paseando de mi dormitorio llevando una de mis camisas y nada más cuando ella nos visitó.
Su sonrisa le dio un vuelco al corazón.
– No fue como si no lo supieras. Ni siquiera mencionaste tener una hermana, rey dragón. ¿Cómo iba a saber yo quien era? Y sabes muy bien porque estaba en tu dormitorio, llevando tu camisa.
– Otro de tus desgraciados accidentes… un charco de barro, ¿verdad?
– Riete de ello. -Saber se pasó una mano por el pelo mojado, deslumbrándole-. Me dejaste caer en un charco de barro a propósito. Sé que lo hiciste. No iba a ir goteando por las escaleras hasta mr cuerto. Y no iba a quedarme con las ropas sucias.
– Tu decidiste vengarte ensuciando mi dormitorio -le indicó él-. Y no fue idea mía salir del dormitorio tan endemoniadamente sexy cuando la curiosa de mi hermana apareció. Lo hiciste todo porque quisiste.
Saber estampó el pie desnudo con fingida rabia.
– Oye, no sabía que estaba ahí. Me lo tenías que haber advertido -Sólo Jesse le había echó sentir de esa manera la alegría, la risa, un sentido de pertenencia. Diversión. Él era la diversión-. No iba a permanecer sucia. Sabes muy bien que me había tomado una ducha y me había puesto tu camisa. Estaba siendo tonta, era una broma. No parecía sexy. Soy totalmente incapaz de parecer sexy.
