
Como si le leyese el pensamiento Jess le echó un vistazo.
– Kadan controla el núcleo del equipo de Ryland. Está mirando a su comandante Rainer. Está encontrando lo mismo que nosotros. Daría un dólar por su general, no cree más de lo que yo creo que el Almirante Hendersson nos traicione. ¿Qué sabemos de verdad, Max? Tenemos que regresar al principio de todo esto y desenredar el lío para averiguar quién es nuestro traidor.
Logan le dirigió una sonrisa burlona.
– Sabemos y es absolutamente cierto, que fuimos unos asnos sin cerebro al convenir, y que estamos jodidos. Bien, con la triste excepción de ti, que no puede conseguir que su ama de casa colabore y te de un suplemento o dos. Eso podría cambiar si no fueses un hijo de perra.
– Podría echarte en otro minuto -la voz de Jess era suave.
– En realidad ella es linda -persistió Logan-. Y cuando habla por la radio, hombre, suena como el pecado. Tal vez podría darle una oportunidad, para ver si soy su tipo.
– Tendría que pegarte un tiro -le dijo Jess.
Las paredes se ampliaron y se contrajeron. Bajo su silla el piso se movió ligeramente, y sobre el escritorio se movieron varios objetos. Jess respiró profundamente y exhaló.
Logan estaba bromeando. Tan solo una broma. La clase de bromas que se hacían habitualmente desde tiempo atrás, pero por una razón desconocida, el mero hecho de pensar que Logan pudiese tocar a Saber le revolvía el estómago.
Logan echó un vistazo a su alrededor, apoyándose hacia atrás en la silla y enlazando los dedos detrás de la cabeza.
– Sabes que has escogido un mal momento, Jess.
Jess suspiró, no se molestó en fingir que no sabía de lo que le hablaba Logan. Infiernos, sí había escogido un mal momento y a la mujer incorrecta.
– Sí, soy muy consciente de eso. No te preocupes, tengo muy claras mis prioridades.
– ¿De verdad? Porque esto podría ponerse feo. Si la persona incorrecta se hace con la información de la investigación, vendrían a por ti, amigo. Te matarían a ti y a ella. Y muy probablemente le harían las clases de cosas que le hicieron a Ken, así que mira lo que sabes y a quien se lo cuentas.
