
Como es muy probable que la obra de éste, y hasta su nombre, sean todavía desconocidos para el lector, precisaré que Vidal Escabia es un escritor recientemente descubierto por varias editoriales españolas que, al parecer, se proponen reeditar el próximo invierno parte de su obra, editada hasta ahora en publicaciones muy minoritarias.
Vidal Escabia había nacido en Elche en 1907, y los años de su juventud los pasó en su ciudad natal. Se exilió en Argentina durante la guerra civil y, para entonces, ya había publicado dos novelas cortas (la obra de Escabia, exceptuando dos libros de viajes y tres de poemas, se compone únicamente de novelas cortas): La vida en la corte y Pasiones de Eldorado (1934), que no conozco, y hasta creo que son una rareza bibliográfica. Su siguiente obra, El león del Zar (1942), apareció ocho años más tarde y es una conmovedora biografía de León Tolstoi. Del 42 al 45 viajó sin cesar, siempre en compañía de la bella Jenny López
Terminada la segunda guerra mundial, se instaló en Lima, donde se casó con Gilda Luna, una bailarina valenciana. Siguió escribiendo relatos -algunos muy extravagantes, como The fantastic story of Eva Siva, redactada en inglés con todos los diálogos en italiano- y vivió los años más felices de su vida. En 1951, Gilda Luna pereció en accidente de automóvil y Escabia, que quedó profundamente abatido, medio enloqueció. Vendió su casa de Lima y regresó a España.
En Elche, se empleó en la Biblioteca Municipal y ya no dejó este trabajo hasta el final de sus días. Siguió escribiendo novelas cortas -quizás la más destacada sea Agridulces damas de Elche- hasta que, en la primavera del 75, decidió hacer un largo viaje al extranjero tras veinticinco años de absoluto retiro en su ciudad natal.
