
En ese momento, la bailarina se sentó en el regazo de Wyatt, que sonrió encantado, pero Logan conocía bien a su amigo y sabía que su mente estaba en otra parte.
Probablemente, estuviera pensando en Leah, la mujer con la que se iba a casar el día siguiente.
Logan se estremeció.
¿Casarse? ¿Por qué demonios habría elegido Wyatt estropear una relación maravillosa?
Wyatt y Leah tenían una conexión increíble, profunda y verdadera que no era fácil de encontrar y que Logan no había visto muchas veces ni había conocido en sus propias carnes.
– A lo mejor conoces a una esquiadora preciosa -bromeó Wyatt enarcando las cejas.
– ¿Tú crees que yo necesito una esquiadora preciosa? -rió Logan.
– Para empezar, lo que necesitas es una semana de vacaciones. Por favor, acepta el viaje. Tengo una buena corazonada con él.
– ¿Desde cuándo tienes corazonadas? Ahora resulta que hablas como una mujer.
– Mira, Logan, llevas todo el mes trabajando sin parar y si solamente hubiera sido este mes no diría nada, pero es que, en realidad, llevas así yo ya no sé cuánto tiempo. No sé qué te pasa, pero que no te importe arriesgar la vida por cualquier cosa es peligroso.
Logan tuvo que admitir que su amigo tenía razón.
Era cierto que necesitaba unas vacaciones.
La verdad era que eso de esquiar sonaba de maravilla.
– Está bien, acepto tu propuesta, pero te advierto que, si al final, tienes que venir a buscarme, será culpa tuya.
– Y la asumiré encantado -sonrió Wyatt-. Por favor, desconecta y diviértete.
Logan pensó que, si se empeñaba realmente en ello, tal vez, lo consiguiera.
Capítulo Uno
Lago Tahoe, California
– Lily Rose, te acuerdas de que hoy es día de pago, ¿verdad?
«Vaya por Dios».
Lily Harmon sintió que la cabeza le estallaba.
Si no conseguía tener unos momentos de calma inmediatamente no se hacía responsable de lo que fuera capaz de hacer.
