
»No sé si crees en el Sol Nuevo; yo no estoy seguro de haber creído alguna vez. Pero si llega a existir, será el regreso del Conciliador, y por tanto Conciliador y Sol Nuevo son dos nombres del mismo individuo, y podemos preguntarnos por qué a ese individuo habrá que llamarlo Sol Nuevo. ¿Qué opinas? ¿No será tal vez porque puede mover el tiempo?
La verdad, yo ahora sentía que el tiempo mismo se había detenido. A nuestro alrededor los árboles se alzaban oscuros y silenciosos; la noche había refrescado el aire. No se me ocurría nada más que decir, y me daba vergüenza decir disparates porque sentía que de algún modo el soldado me había estado escuchando con atención. Delante, al borde del camino, vi dos pinos mucho más separados que los demás; entre ellos se abría paso un pálido sendero blanco y verde.
—¡Allí! —exclamé.
Pero cuando los alcanzamos tuve que parar al soldado y tomarlo por los hombros y hacerlo girar para que me siguiera. Noté en el polvo una mancha oscura y me agaché a tocarla. Era sangre coagulada.
Vamos por buen camino —le dije—. Por aquí han traído a los heridos.
IV — Fiebre
No puedo decir qué distancia recorrimos, ni cuánto había pasado de la noche cuando llegamos a nuestro destino. Sé que cierto tiempo después de apartarnos del camino principal empecé a tambalearme, y que eso se volvió una especie de enfermedad; así como algunos enfermos no pueden evitar que les tiemblen las manos, yo tropezaba, y pocos pasos más adelante tropezaba una vez más, y luego otra. A menos que no pensara en otra cosa me pisaba el talón del pie derecho con la punta del izquierdo, y no podía concentrarme: con cada paso se me escapaban los pensamientos.
