
Llevó el caballo tan cerca del castello como pudo, atando las riendas con seguridad, no deseaba perder al animal, su única vía de escape. Intentó palmear los pesados flancos de la yegua, pero sus manos eran torpes y ardían por el frío.
– Lo hicimos. – Susurró suavemente. - Grazie.
Encogiéndose más profundamente en su capa, tiró de la capucha hacia arriba para que le rodeara la cabeza y fue tragada por la prenda. Tropezando en el viento cruel, logró llegar con esfuerzo a los pronunciados escalones. Por alguna razón había estado segura de que el castello estaría en mal estado, pero los escalones eran de un sólido y brillante mármol bajo sus pies. Resbaladizos por las diminutas partículas que había sobre ellos.
Enormes cabezas de león estaba talladas en las grandes puertas dobles, incongruentes tan adentro de la salvaje tierra alpina. Los ojos parecían feroces, las melenas peludas, y los grandes hocicos abiertos de par en par, revelando los colmillos. El llamador estaba dentro de una boca, y estaba obligada a introducir la mano entre los dientes. Tomando un profundo aliento, la introdujo, cuidando de no cortarse con los afilados bordes. Dejó caer el llamador, y el sonido pareció vibrar a través del palazzo mientras el viento azotaba las ventanas, furioso porque ella hubiera escapado al interior de la comparativa protección de la fila de columnas y contraventanas. Temblando, con piernas débiles, se inclinó contra la pared y encogió las manos dentro de su capa. Estaba dentro de los muros del castello. Sabía que él estaba en casa. Le sentía. Oscuro. Peligroso. Un monstruo a la espera… estaba observándola. Sentía sus ojos sobre ella, ojos malévolos, maliciosos, venenosos. Algo malvado acechabá en las entrañas del palazzo, y con su particular sensibilidad, ella lo sentía como un puño alrededor de su corazón.
La compulsión de correr de vuelta a la furia de la tormenta era fuerte. Su instinto de conservación le decía que permaneciera en el refugio del enorme castello, pero apesar de ello, todo en su interior se alzaba en rebelión.
