– ¿No afectará los escaños de Londres?

– Podría, si tú lo defendieras. -Jack se encogió de hombros-. Por regla general, los que más se oponen a tales cosas son los que se hallan geográficamente más lejos de ellas. Los londinenses se inclinan a pensar que "Westminster debería gobernarlo todo. Cuanto más poder tienes, más quieres.

– El autogobierno, al menos en el caso de Irlanda, lleva décadas en el orden del día. -Pitt dejó el tema de lado por el momento-. ¿Qué más?

– La jornada de ocho horas -respondió Jack sombrío-. Es el tema más candente, al menos hasta la fecha, y no me parece que haya ninguno que le iguale en importancia. -Miró a Pitt con el entrecejo ligeramente fruncido-. ¿Qué pasa, Jack? ¿Un complot para derrocar al viejo? -Se refería a Gladstone. Se habían producido atentados contra su vida.

– No -se apresuró a decir Pitt-. Nada tan evidente. -Le habría gustado decir a Jack toda la verdad, pero no podía hacerlo por el bien de Jack, y por el suyo propio. Debía evitar que le culpasen de traición-. Distritos corruptos, pelea sucia.

– ¿Desde cuándo se preocupa por eso la Brigada Especial? -preguntó Jack con escepticismo, recostándose un poco en su asiento y tirando sin darse cuenta un montón de libros y papeles con el codo-. Se supone que su misión es detener a anarquistas y dinamiteros, sobre todo fenianos. -Frunció el entrecejo-. No me mientas, Thomas. Prefiero que me digas que no me meta donde no me llaman a que me engañes con evasivas.

– No son evasivas -replicó Pitt-. Se trata de un escaño en particular y, que yo sepa, no tiene nada que ver con el problema irlandés ni con los dinamiteros.

– ¿Por qué tú? -dijo Jack sin perder la compostura-. ¿Tiene algo que ver con el caso Adinett? -Se refería al asesinato que había enfurecido tanto a Voisey y al Círculo Interior que se habían vengado de Pitt haciendo que lo echaran de Bow Street.



20 из 353