Un globo de metal del tamaño de un Volkswagen rotaba en un eje de acero en el centro de la sala, con las numerosas oficinas internacionales y corresponsalías del Times permanentemente señalizadas en los continentes en relieve, pese a que muchas se habían cerrado para ahorrar dinero. Las paredes de mármol estaban adornadas con fotos y placas que señalaban los múltiples hitos de la historia del periódico: los premios Pulitzer ganados y los equipos que los habían conseguido; los corresponsales muertos en el ejercicio de su trabajo. Era un museo imponente, igual que lo sería el periódico entero dentro de poco. Se comentaba que el edificio estaba en venta.

No obstante, a mí solo me preocupaban los siguientes doce días. Me quedaba una última hora de cierre y un último artículo por escribir. Solo necesitaba que el globo siguiera girando hasta entonces.

Sonny Lester estaba esperándome en un coche del periódico cuando empujé la pesada puerta de la calle. Subí al vehículo y le dije adónde íbamos. Lester dio un giro de ciento ochenta grados para enfilar por Broadway hacia la entrada de la autovía situada nada más pasar el tribunal. Enseguida estuvimos en la 110 en dirección a South L. A.

– Supongo que no es una coincidencia que me haya tocado a mí -dijo después de salir del centro.

Lo miré y me encogí de hombros.

– No lo sé -dije-. Pregúntale a Azmitia. Le dije que necesitaba a alguien y me dijo que estabas tú.

La expresión de Lester dejó claro que no me creía, y a mí no me importaba. Los periódicos se enorgullecían de una fuerte tradición de posicionarse contra la segregación, los prejuicios raciales y esa clase de cosas. Pero también existía una tradición pragmática de aprovechar la diversidad de la redacción en beneficio propio. Si un terremoto sacude Tokio, envía a un periodista japonés; si una actriz negra gana el Oscar, manda a un periodista negro a entrevistarla; si la policía de frontera encuentra a veinticuatro ilegales muertos en la parte de atrás de un camión en Calexico, envía al periodista que mejor hable español. Así es como consigues el artículo. Lester era negro y su presencia podría proporcionarme seguridad al entrar en el barrio de viviendas subvencionadas. Era lo único que me importaba. Tenía que hacer un artículo y no me preocupaba ser políticamente correcto al respecto.



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