
Torrance Rideout pareció darse por satisfecho.
– Bueno, he cortado el césped, y me preguntaba si querrías que lo siguiese haciendo durante una semana más, hasta que encuentres a un jardinero o lo hagas tú misma, o lo que prefieras hacer. Yo estaría encantado de hacerlo.
– Ya te has tomado demasiadas molestias…
– No, ninguna molestia. Cuando Jane ingresó en el hospital, le dije que no tendría que preocuparse del jardín, que yo me ocuparía de todo. Tengo una segadora automática, simplemente hay que subirse en ella, y tampoco hay tanta maleza, simplemente cuidar de unos cuantos parterres. He sacado la de Jane para cubrir los rincones más estrechos, por donde no puede pasar la mía. Pero lo que quería comentarte es que alguien ha excavado en el jardín trasero.
Caminamos hacia mi coche mientras Torrance hablaba. Me detuve con los dedos sobre el tirador de la puerta.
– ¿Excavado en el jardín trasero? -repetí, incrédula. Bien pensado, tampoco era tan sorprendente. Lo medité durante un momento. Vale, algo que cabía en la casa también podía caber en un agujero del suelo.
– He rellenado los agujeros -prosiguió Torrance-, y Marcia ha estado vigilando, ya que se pasa el día en casa.
Le conté que alguien había irrumpido en la casa y él expresó unas previsibles emociones de estupefacción y repugnancia. No había visto la ventana rota cuando cortó el césped dos días atrás, según me dijo.
– Te lo agradezco -repetí-. Has hecho mucho.
– No, no -protestó rápidamente-. Nos preguntábamos si pondrías la casa a la venta o te mudarías a vivir en ella… ¡Jane ha sido nuestra vecina durante tanto tiempo que casi nos da un poco de miedo que haya una nueva!
– Aún no me he decidido -dije sin dar más explicaciones, lo que pareció dejar a Torrance Rideout fuera de juego.
– Bueno, verás, nosotros alquilamos esa habitación sobre la cochera -explicó-, y tenemos para mucho tiempo. Este barrio no se ha diseñado precisamente para zonas de alquiler, pero a Jane nunca le importó, y nuestro vecino del otro lado, Macon Turner, es el director del periódico. ¿Lo conoces? A Macon tampoco le ha importado nunca. Pero con nueva propietaria en la casa de Jane, bueno, no sabíamos…
