
El hotel, pequeño pero confortable, se llamaba Del Mar. El camping tiene por nombre Stella Maris. Las tiendas: Frutos de Temporada, Sol Naciente, Bucanero, Costa Brava y Montané e Hijos. Huelga decir que yo no he cambiado sus nombres originales. El Del Mar pertenece a una viuda alemana. El Stella Maris es de una vieja familia de Z, gente de pro, que inicialmente intentó explotar el camping pero ante los pésimos resultados optó por alquilarlo; en realidad ellos desearían vender el terreno pero nadie se atreve a comprarlo pues sobre él no se puede edificar. Algún día, sin duda, todos los campings de Z serán convertidos en hoteles y edificios de apartamentos, entonces yo deberé decidir entre comprar o hacerme a un lado. Probablemente cuando llegue ese día ya esté lejos de aquí. Mi primera tienda, como su nombre indica, fue un negocio de hortalizas y verduras. De las otras poco puedo decir: Montané e Hijos es la de pasado más oscuro. ¿Quiénes son o eran el señor Montané y sus hijos? ¿A qué se dedicaban? El local está alquilado a una agencia, pero hasta donde sé el propietario no se apellida Montané. A veces, por decir algo, le digo a Alex que en aquel local debió funcionar un negocio de pompas fúnebres o de antigüedades, o una tienda dedicada a la caza deportiva, ocupaciones, todas, que disgustan profundamente a mi ayudante. Son poco sociales, dice. Traen mala suerte. Tal vez tenga razón. Si Montané e Hijos fue una tienda de cazadores, es posible que haya atraído sobre mí un poco de la mala suerte de la que antes me vi libre… La sangre… El asesinato… El miedo de la víctima… Recuerdo un poema, hace tiempo… El asesino duerme mientras la víctima lo fotografía… ¿Lo leí en algún libro o lo escribí yo mismo…? Francamente, lo he olvidado, aunque creo que lo escribí yo, en México D. F., cuando mis amigos eran los poetas de hierro y Gasparín aparecía en los bares de la Colonia Guerrero o de la calle Bucareli después de caminar de una punta de la ciudad a la otra, ¿buscando qué?, ¿buscando a quién…? Los ojos negros de Gasparín en medio de la niebla mexicana, ¿por qué será que al pensar en él el paisaje adquiere contornos antediluvianos? Enorme y lento; dentro y fuera de las miasmas… Pero tal vez no lo escribí yo… E-1 asesino duerme mientras la víctima le toma fotografías, ¿qué les parece? En el lugar más idóneo para el crimen, el Palacio Benvingut, claro…