
– Es inútil que levante la voz en este lugar, no tendrá ningún efecto sobre mí, ni sobre mis discípulos tampoco. No tengo ninguna certeza, ¿cómo habría de tenerla? El río no devolvió el cuerpo de su amiga, eso es todo lo que sé. Pero dadas la velocidad de la corriente y la profundidad del río, no tiene nada de extraño. Discúlpeme si insisto en este tipo de detalles, imagino que le resultará difícil escucharlos, pero me ha preguntado, y yo le contesto.
– ¿Y el coche, lo encontraron?
– Si de verdad le importa la respuesta, es una pregunta que tendrá que hacerles a las autoridades, aunque no se lo aconsejo en absoluto.
– ¿Por qué?
– Le he dicho que hemos tenido problemas, pero no parece interesarle mucho ese hecho.
– ¿Qué clase de problemas?
– ¿Acaso cree que su accidente no tuvo consecuencias? La policía especial llevó a cabo una investigación. La desaparición de una ciudadana extranjera en territorio chino no es un hecho anodino. Y como a las autoridades no les gustan en absoluto nuestros monasterios, recibimos visitas de índole bastante desagradable. Nuestros monjes fueron objeto de interrogatorios en los que se empleó la fuerza. Reconocimos haberles hospedado, puesto que nos está prohibido mentir. Entenderá usted ahora que nuestros discípulos no vean su regreso con muy buenos ojos.
– Keira está viva, debe creerme y ayudarme.
– Es su corazón el que habla, comprendo su necesidad de aferrarse a esa esperanza, pero al negarse a afrontar la realidad no hace sino alargar un sufrimiento que lo carcomerá por dentro. Si su amiga hubiera sobrevivido, habría aparecido en alguna parte, y alguien nos lo habría dicho. En estas montañas se sabe todo. Mi temor, por desgracia, es que el río se la haya arrebatado y la tenga prisionera de sus aguas, lo cual me aflige sinceramente, créame que me uno a su pesar. Entiendo por qué ha emprendido este viaje, y siento tener que ser yo quien lo persuada de abandonar tan absurda esperanza. Es difícil pasar el duelo sin un cuerpo que enterrar, sin una tumba en la que recogerse, pero el alma de su amiga estará siempre con usted, y así seguirá mientras no deje de honrar su memoria.
