
Encantados de oír a alguien que habla su lengua, me indican que la estación se encuentra en el otro extremo de la ciudad. La joven saca un cuaderno de su mochila y redacta una nota que luego me entrega. Su caligrafía china es perfecta. Aprovecho para pedirle que me escriba también el nombre del monasterio de Garther.
Había dejado mi todoterreno en un aparcamiento a cielo abierto. Dentro está la ropa que me dio el lama, así que me cambio en el interior del vehículo y meto en una bolsa un jersey y unos cuantos efectos personales más. Decido dejar ahí el 4 x 4 y cojo un taxi.
El taxista lee la nota que le enseño y me deja, media hora más tarde, en la estación de autobuses de Wuguiqiao. Me presento en una ventanilla con mi valiosa nota escrita en chino, el empleado me entrega un título de transporte a cambio de veinte yuanes y me indica la dársena número 12, luego agita la mano, indicándome que me dé prisa si no quiero quedarme en tierra.
He visto autocares más nuevos que éste, soy el último en subir y sólo encuentro sitio al fondo, apretado entre una mujer muy corpulenta y tres patos rollizos encerrados en una jaula. Al llegar a su destino, lo más probable es que los tres terminen lacados, pero ¿cómo advertirles de la triste suerte que les espera?
Cruzamos un puente sobre el río Funan y tomamos por una vía rápida entre grandes crujidos de la caja de cambios.
El autocar para en Ya'an, y se apea un pasajero. No tengo ni idea de lo que dura el viaje, pero se me hace eterno. Le enseño mi notita caligrafiada a mi vecina y le señalo mi reloj. Ella da golpecitos en la esfera con el dedo, sobre el número seis. Llegaré, pues, casi al final del día. ¿Dónde dormiré esta noche? No tengo ni idea.
Vamos por una carretera llena de curvas hacia los macizos montañosos. Si Garther está a gran altitud, la noche será gélida, tengo que encontrar lo antes posible dónde alojarme.
Cuanto más árido se vuelve el paisaje, más me atenazan las dudas. ¿Qué habrá empujado a Keira a perderse en un lugar tan apartado de todo? Tan sólo la búsqueda de un fósil podría arrastrarla hasta los confines del mundo, no veo otra explicación.
