
– Séneca, ¿quién te manda ser hombre de principios?
– Séneca, ¿qué te cuesta ser un poquito más pragmático?
– Séneca, ¿por qué vas en contra de la mayoría del gabinete presidencial?
Pues aquí me tienes, mi querida María del Rosario, aquí tienes a Séneca el cabezón dándose de cabezazos contra la pared de la República -nuestro eterno muro de las lamentaciones mexicanas.
Menos mal, querida amiga, que el muro no es de piedra. Está acolchado, como en los manicomios, que es donde debería estar tu amigo Xavier Zaragoza, bien llamado "Séneca:" por excelentes y pésimas razones. Natural de Córdoba, el filósofo del estoicismo (aprende si no lo sabes y aguanta con paciencia si ya lo sabes pero aún me quieres), acabó suicidándose en la corte de Nerón. Sus principios no se avenían con la práctica imperial. En cambio, hasta el día de hoy "Séneca", en su nativo solar andaluz, significa "sabio", "filósofo".
¿Cuál crees que sea mi destino en la corte presidencial de México, querida María del Rosario? ¿La vida del encanto o la muerte del desencanto? Pues mira que tenemos motivos de desaliento en nuestro país al debutar este año del Señor del 2020 -comunicaciones cortadas, aislamiento mundial, alzamientos aquí y allá, alarmas de fractura social y geográfica… y un Presidente bueno, bien intencionado, débil… y pasivo.
