
»El bloque en el que vive ella da a los terrenos de Larchmont Hall. Es una de las grandes mansiones, una finca enorme. Lleva un año deshabitada; la familia Drummond fueron los primeros propietarios. Los herederos vendieron el lugar hace tres años, pero los nuevos compradores se arruinaron. Felitti habló de comprarla con el fin de mantener alejados de la zona a otros promotores, pero de momento no lo ha conseguido.
Darraugh se detuvo. Esperé a que fuera al grano, algo que nunca lo ha asustado, pero una vez transcurrido un minuto dije:
– ¿Quieres que busque a un plutócrata para que compre el lugar de manera que no se divida entre los que son ricos sin más?
Hizo una mueca.
– No te he llamado para una ridiculez semejante. Mi madre cree ver gente que entra y sale del lugar por la noche.
– ¿No quiere llamar a la policía?
– La policía ha ido un par de veces pero no ha encontrado a nadie. El agente que cuida el lugar para la compañía que vende la casa tiene montado un sistema de seguridad y no ha sido forzado.
– ¿Algún vecino ha visto algo?
– Una característica del lugar, Vic, es que los vecinos no se ven los unos a los otros. Aquí están las casas, y todo esto son árboles, jardines, etcétera, de cientos de años de antigüedad. Naturalmente puedes hablar con los vecinos. -Volvió a aplastar su dedo contra el mapa mostrándome las distancias, pero su tono era inseguro, algo inusual en él.
