
Y antes de dormirme fantaseaba y pensaba qué habría hecho si de verdad hubiera estado a esos sitios. Me habría divertido, desde luego, habría conocido gente, habría tenido una vida que no fuera sólo el colegio, la casa y el sexo con Daniele. Y ahora quiero esta otra vida, no importa cuánto tarde, ahora quiero a alguien al que le interese Melissa. Quizá la soledad me esté destruyendo, pero no me da miedo. Soy mi mejor amiga, nunca podría traicionarme, nunca abandonarme. Pero quizá podría hacerme daño, quizá sí hacerme daño. Y no porque disfrute, sino porque quiero castigarme de alguna manera. Pero ¿cómo hace alguien como yo para amarse y castigarse al mismo tiempo? Es una contradicción, diario, ya lo sé. Pero nunca amor y odio han estado tan cerca, han sido tan cómplices, han estado tan dentro de mí.
7 de julio
12,38 de la noche
Hoy he vuelto a verlo, ha abusado una vez más de mis sentimientos y espero que sea la última. Todo ha empezado como siempre y todo ha terminado del mismo modo. Soy una estúpida, diario, no habría debido permitirle que se acercara todavía.
5 de agosto
Ha terminado, para siempre. Y me complace decir que yo no estoy terminada, es más, estoy volviendo a vivir.
11 de septiembre
15,25
Quizá Daniele esté mirando las mismas imágenes de la tele, las mismas que veo yo.
28 de septiembre
9,10
El colegio ha empezado hace poco y ya se respira un clima de huelgas, manifestaciones y asambleas, siempre con los mismos argumentos. Ya imagino los rostros enrojecidos de los del «colectivo» que se enfrentan con los de la «acción».