
– ¿Nos lo vas a contar o es un secreto?
– Adivinen quién…-empezó Cara a decir.
– ¡Vas a tener un niño! -trató de adivinar su madre, aflorando un nietecito.
– ¡Mamá! -exclamó Cara, exasperada-. ¡Ya tengo bastante tratando de cumplir con mi profesión y tener que limpiar todo el tiradero que deja Barney para todavía añadir un niño a mi carga de trabajo!
A Norma Kingsdale le mortificaba que su hija mayor no tuviera ninguna intención de abandonar su carrera, pero esperaba que lo hiciera cuando se decidiera a tener familia. Como no habían visto a Cara desde Navidad, y como podrían pasar otras cinco semanas o más, antes que la volvieran a ver, no discutió más y la animó para gozar del momento que tenían.
– Dijiste, "adivinen quién…"
Cara no necesitaba que la motivaran y sus ojos volvieron a brillarle de emoción.
– Adivinen a quién le acaban de otorgar la entrevista del año.
Después de un periodo de trabajo por su cuenta, la joven estaba trabajando para la connotada revista bimestral Verity. Para Fabia, que pensaba que su hermana era lo máximo, la entrevista era una prueba más de que era una excelente profesionista.
– ¿La que acabas de hacer en Cheltenham? -le preguntó emocionada mientras esperaba que le diera más detalles.
– ¡No, válgame Dios! -negó Cara-. Esa entrevista casi no tiene importancia comparada con esto.
– ¡Aja!, se trata de una entrevista que aún no has realizado -dijo Godfrey Kingsdale.
Cara asintió con la cabeza y prosiguió a decirles que había escuchado decir, esa mañana cuando entró a su oficina para ver si había recibido correspondencia, antes de irse a Cheltenham, que le habían asignado la entrevista con el famoso Vendelin Gajdusek.
– ¿El escritor checo? -preguntó Fabia. Aunque no había leído ninguno de sus libros, sabía que lo tenían en alta estima dentro del mundo literario.
