– Ha pasado mucho tiempo para mí, Jaye -empezó McCaleb-. Al margen del caso de la hermana de Graciela, no he participado en…

– Vamos, Terry, no me quieras engañar. Puedes estar ahí sentado con un bebé en el regazo todos los días de la semana, pero eso no borra lo que eres ni lo que haces. Te conozco. No nos hemos visto ni hemos hablado en mucho tiempo, pero te conozco. Y sé que no pasa un día sin que pienses en tus casos. Ni uno solo. -Winston hizo una pausa y lo miró-. Cuando te quitaron el corazón no te quitaron lo que te hace latir, ¿me explico?

McCaleb desvió la mirada y volvió a fijarla en su barco. Buddy se había sentado en la silla de pesca, con los pies levantados y apoyados en el espejo de popa. McCaleb suponía que tenía una cerveza en la mano, pero estaba demasiado lejos para determinarlo.

– Si eres tan buena interpretando a la gente para qué me necesitas.

– Puede que yo sea buena, pero tú eres el mejor que he conocido nunca. Joder, aunque no estuvieran liados hasta Pascua en Quantico, te preferiría a cualquiera de esos profilers. Lo digo en serio. Tú eras…

– Vale, Jaye, ahórrame el discursito, ¿quieres? Mi ego está satisfecho con todo el…

– Entonces, ¿qué necesitas?

Volvió a mirarla.

– Sólo un poco de tiempo. Tengo que pensarlo.

– He venido porque mi instinto me dice que no tenemos mucho tiempo.

McCaleb se levantó y se acercó a la barandilla. Su mirada se dirigió al mar. Un trasbordador Catalina Express estaba entrando a puerto. Sabía que estaría medio vacío. Los meses de invierno atraían a escasos visitantes.

– Está entrando el barco -dijo-. Estamos en horario de invierno, Jaye. Será mejor que lo tomes cuando se vaya o tendrás que pasar aquí la noche.

– Pediré un helicóptero si hace falta. Terry, todo lo que necesito de ti es un día a lo sumo. Incluso una noche. Te sientas, lees el expediente, miras la cinta y me llamas por la mañana para contarme lo que has visto. A lo mejor no es nada o al menos nada nuevo. Pero a lo mejor ves algo que se nos ha pasado o se te ocurre una idea que a nosotros aún no se nos había ocurrido. No quiero nada más. No me parece pedir mucho.



8 из 346