
– Si te preocupa el mal tiempo, puedes tranquilizarte. Porque estoy acostumbrado a conducir en estas condiciones. Te aseguro que llegaremos a casa sin problemas.
– Me alegra oír eso.
Pero Mac vio que ella seguía removiéndose en su asiento, y se dio cuenta de que no estaba todavía relajada del todo.
– Kelly… ya sé que estás preocupada, y más después de este día tan ajetreado, pero debes saber que si confiamos el uno en el otro, no tendremos ningún problema. Ambos queremos lo mismo, y si nos tomamos la situación con calma, todo irá bien, ¿de acuerdo?
Kelly contuvo un suspiro. Se daba cuenta de que Mac estaba siendo muy considerado con ella y que estaba tratando de consolarla, y lo cierto era que lo estaba haciendo muy bien.
Durante la ceremonia, la había salvado de todas las personas que querían saber demasiado. Había una serie de preguntas que flotaban en el ambiente: ¿Qué clase de relación era la que mantenían ella y Mac? ¿Se conocían los dos lo suficiente? ¿Sabía Chad que se iban a casar?
Ella no quería entrar en detalles, y cada vez que alguien la interrogaba, allí aparecía Mac presto a salvarla.
Kelly había estado locamente enamorada de Chad, pero después de que se acostaran, se dio cuenta de que él sólo buscaba seducirla. Luego, se había enterado de que él ya había estado envuelto en un asunto de una muchacha que lo acusaba de ser el padre de su hijo, así que cuando ella con- firmó que estaba embarazada ya sabía que él no se casaría nunca con ella. Y eso ya no la importaba, pero tampoco quería contárselo a nadie.
Así que estaba muy agradecida a Mac por haberse mostrado tan protector con ella durante la boda. Pero en ese momento, en el que ya estaban ellos dos solos, no se sentía cómoda con la actitud de él. Además, él era un hombre muy atractivo, y eso hacía las cosas más difíciles. Cada vez que le hablaba con esa voz de barítono, conseguía que le temblaran los pies.
