
Pero él tenía que revisar aquel generador, así que ella entró rápidamente en la cocina. Después de quitarse el abrigo y dejarlo sobre una silla, se quitó los zapatos y se dirigió al cuarto de baño adyacente.
Cuando se lavó las manos, se miró al espejo e inmediatamente pensó en la posibilidad de esconderse allí… durante las dos semanas siguientes. Claro que había tenido peor aspecto alguna vez, aunque no recordaba cuándo. Su pelo fino estaba despeinado, su maquillaje se había borrado y su traje de satén resultaba ridículo sobre su vientre del tamaño de un balón. La novia de Frankestein seguramente era más guapa… Aunque Kelly sabía que el físico era lo de menos en ese momento. Mac no tenía motivos para importarle lo que pareciera.
Era sólo que temía enfrentarse a su marido. Y eso que no había razones para preocuparse por la posibilidad de que pudieran mantener relaciones íntimas. Incluso aunque ella no estuviera embarazada de siete meses, no imaginaba ser el tipo de mujer que pudiera atraer a Mac. Además, ellos se habían casado porque no había otro remedio, pero no iban a acostarse juntos ni tenían por qué sentirse incómodos al respecto. Sin embargo, para una novia recién casada lo normal sería abandonarse en los brazos de su amante y Kelly no sabía qué hacer o qué decir, ni siquiera cómo empezar a vivir con él.
El hecho de posponerlo, además, no iba a hacer que el problema se solucionara solo, de manera que después de cepillarse el cabello salió. En seguida notó que la puerta trasera estaba cerrada y las luces del porche apagadas. También que su abrigo había desaparecido, así que Mac debía de haberlo colgado en algún sitio.
Se quedó en la cocina, tratando de recordar la distribución de la planta de abajo. El lado este de la casa albergaba la cocina, un gran salón con confortables sillones al lado de las ventanas y la biblioteca-estudio, con una chimenea y estanterías que llegaban al techo. En esta última habitación había también una alfombra oriental de colorido brillante. Había esperado encontrar allí a Mac, ya que parecía una habitación privada, pero no fue así.
