
La enfermera se marchó, y el doctor Howard llegó y se marchó también, dejándola completamente agotada. Desde el pasillo llegaba el ruido de una silla de ruedas, timbres de teléfono, voces. Su única estancia en un hospital había sido cuando, a la edad de seis años, le extirparon las amígdalas, y en aquella segunda ocasión, le estaba gustando aún menos que en la primera. La cama era demasiado dura, la habitación demasiado estéril y extraña, y nunca le había gustado que la trataran como a una inválida.
Quería estar en su casa. Ya. Inmediatamente. La cabeza le quemaba, las costillas le dolían horrores, y las magulladuras empezaban a anunciarse por todo el cuerpo. Si estuviese en su casa, en su propia cama, todo sería mejor. Podría descansar. Podría pensar. Cerró con fuerza los ojos, consciente de que una extraña culpabilidad estaba abriéndose paso a través de su conciencia. Tenía que haber una razón. Sólo tenía que conseguir concentrarse…
– ¿Maggie Fletcher? ¿Maggie?
Abrió los ojos rápidamente. Se había olvidado del sheriff, pero le bastó echar un vistazo a la puerta para darse cuenta de que no cometería dos veces ese mismo error.
Normalmente no solía importarle conocer hombres guapos, pero aquella fue una excepción. Se sentía demasiado agotada, demasiado machacada como para tener una sola hormona femenina que funcionase, pero, al parecer, un par de ellas aún tenían vida.
– Maggie, soy el sheriff, Andrew Gautier… Andy.
Se acercó a la cama y le ofreció una mano. El contacto duró no más de un par de segundos; fue un saludo educado y cuidadoso, pero su palma era cálida y fuerte, y su apretón tan directo y franco como parecía ser el hombre.
– No me han dejado muy claro si puedo hablar o no contigo -dijo-. Como conclusión he obtenido que si soy bueno y no te molesto demasiado, puedo quedarme un par de minutos, pero podemos dejarlo para otro momento si quieres. Siempre hay papeles que cumplimentar después de un accidente, y ya que estaba en el hospital… además, Gert parece pensar que te tranquilizaría conocer algunos detalles del accidente.
