
Se acercó a la pesada estructura de metal de la esclusa neumática principal, y caminó alrededor de sus paredes —que habían sido brillantes— hasta llegar al área de observación. A pesar de la poca iluminación pudo ver la débil refracción de su imagen en la pared de plastiglás. Su traje enterizo se veía un poco abultado alrededor de la cintura. Te estás poniendo gordo, pensó. Demasiado trabajo de oficina y poco ejercicio. Es la desgracia de los ejecutivos de mediana edad. Mirando a través de su propia imagen observó la desolada llanura lunar afuera.
El Mar de las Nubes.
Era una llanura desolada como marcada de viruelas, ondulada de roca desnuda, golpeada durante eones por una constante lluvia de meteoros y más recientemente, cerca de la cúpula, barrida por los cohetes de descenso de las naves espaciales. Era un mar helado de piedra, desnudo y completamente sin vida, con rocas desparramadas sin orden en cualquier parte, como un trabajo de construcción a medio terminar que los albañiles hubieran abandonado, dejándola meditar gris y fantasmal a la luz de la brillante Tierra creciente.
Si fuera realmente un mar, o siquiera nubes, no necesitaríamos esa maldita planta de agua. Las arrugas de su ceño se hicieron más profundas mientras pensaba en eso. Odiaba tener que discutir con la gente, detestaba la necesidad de aguijonearlos y presionarlos. Quizás no necesitáramos el agua excedente. Pero el agua es vida, y no quiero tener que negársela a nadie, ni siquiera a los rusos. Miró el atractivo, encantador azul y blanco de la Tierra creciente. Especialmente a los rusos, agregó silenciosamente.
Se volvió levemente. Miró a través del amplio y silencioso ámbito de la silenciosa cúpula hacia la pared transparente del otro lado. Los desolados y redondos grupos de montañas agrupados allí, guardianes de la circular muralla de Alphonsus, un cráter lo suficientemente amplio como para contener cualquier ciudad de la Tierra , incluyendo sus suburbios. El solo pensamiento de una creciente, fétida y descompuesta ciudad aquí en la Luna lo asqueó.
