
– ¿De verdad es una lástima o es más bien muy oportuno? -preguntó él manteniendo su fría expresión. Ella palideció levemente-. Vete de aquí.
– Me tienes miedo.
– He dicho que te vayas.
Ella le mantuvo la mirada durante unos instantes, y luego se dirigió hacia las puertas del salón y descendió por la escalera. Zachary se acercó a la ventana y se la quedó mirando mientras caminaba por la calle, con zancadas firmes y decididas, con la cabeza erguida bajo la lluvia que arreciaba.
Volvería. Siempre volvían. Hasta que el poder del dinero de la familia Danvers las alejaba de allí y las hacía desistir de sus descabellados sueños de hacerse con una pequeña parte de la fortuna del viejo.
«Vete con viento fresco», pensó él, pero en cuanto ella desapareció al doblar la esquina, sintió una premonición -como pisadas del demonio que ascendieran por su espalda- y supo con completa y absoluta certeza que esta de ahora -esta impostora que pretendía ser London Danvers- era, por alguna razón, muy diferente de las otras.
SEGUNDA PARTE 1974
2
– Feliz cumpleaños, cariño -susurró Katherine Danvers al oído de su marido, mientras bailaban sobre el pulido suelo del salón de baile.
Desde el pequeño escenario situado en una esquina, la banda de música empezó a tocar As time goes by y la melodía comenzó a correr como un rumor entre la gente.
– ¿Sorprendido? -preguntó ella acariciándole la cara, mientras los talones de sus zapatos de satén se movían al mismo ritmo de la música.
– Nada tuyo me sorprende -contestó él en voz baja.
Por supuesto, ya sabía que ella había reservado el salón de baile de aquel hotel bajo el nombre ficticio de una fraternidad. Había pasado sesenta años aprendiendo a ser el más perspicaz hombre de negocios de Portland, sin haber dejado de hacer algunas trampas. Abrazó a su esposa con fuerza y sintió que sus senos se apretaban contra él a través de su vestido de seda negra. Unos cuantos años antes se habría excitado solo con oler su perfume y con saber que no llevaba nada debajo del vestido: solo el vestido y un par de zapatos de tacón.
