
— ¡Cobarde! ¡Usted tiene, debe, luchar por la Verdad, y la Verdad es lo que le libertará!
— Ya tenemos las letras mayúsculas otra vez — murmuró Jason —. Lo único que me puede libertar soy yo. Quizá no sea muy poético, pero es la verdad. La situación aquí no es muy halagüeña, pero tampoco imposible de derrotar, de modo que escuche y aprenda. El jefe, cuyo nombre es Ch’aka, parece que ha salido a una especie de cacería; no sé de qué. No está muy lejos y volverá pronto, de manera que trataré de explicárselo todo con la máxima rapidez. Creí que había reconocido el idioma, y tenía razón. Es forma degenerada del esperanto, el idioma que hablan todos los mundos del Terido. Este lenguaje alterado, más el hecho de que estas gentes se hallen a un paso por encima de la Edad de Piedra, nos proporcionan la evidencia absoluta de que carecen y han carecido desde siempre de cualquier contacto con el resto de la galaxia, aunque preferiría que no fuese así. Puede haber alguna base comercial en algún punto del planeta, y si la hay ya la encontraremos más tarde. En estos momentos tenemos otras muchas cosas de qué ocuparnos, pero cuando menos sabemos hablar el idioma. Estas gentes han hecho una contracción de gran número de sonidos, y han perdido otros, e incluso han introducido una especie de detención silábica gutural, que dicho sea de paso, no necesita el lenguaje; pero con un poco de esfuerzo se puede llegar a un entendimiento del significado de las palabras.
— Pero yo no hablo esperanto.
— Pues apréndalo. Es muy fácil. Y ahora no me interrumpa y escúcheme. Estas criaturas nacieron y se han criado como esclavos, y es todo cuanto saben. Hay una pequeña lucha de niveles, en la que los más fuertes empujan al trabajo a los más débiles, cuando Ch’aka no mira, pero eso lo tengo resuelto. Nuestro mayor problema es Ch’aka, y tenemos que averiguar muchas cosas antes de que podamos salirle al paso. Él es el jefe, el guerrero, el padre, el proveedor, y el destino de este populacho, y a decir verdad, parece que conoce su trabajo. Así pues, trate de ser un buen esclavo durante un tiempo. No sé cuánto, pero el justo para poder resolver esta situación.
