
Estaba convencido de que era muy hábil. Nunca tendría la misma habilidad que los nativos Pyrranos, nacidos y elevados en aquel mortífero planeta con doble gravedad, pero era más rápido y más peligroso de lo que lo pudiera ser cualquier extranjero. Era capaz de adueñarse de cualquier situación difícil que se pudiera presentar, y además disfrutaba de ellas. En el pasado, había tenido muchas divergencias de criterio con la policía y con otras muchas autoridades planetarias, aunque no creía que nadie fuera capaz de molestarse en enviar a la policía, a través de los espacios interestelares, para arrestarle.
¿Por qué habría venido esta nave espacial?
Había un número de identificación pintado en el armazón exterior de la nave, y una divisa heráldica que se le hacía un tanto familiar. ¿Dónde la había visto antes?
Distrajo su atención una abertura de la parte exterior, y penetró por ella. Una vez la hubo traspuesto, cerró los ojos mientras los rayos supersónicos y ultravioleta del ciclo de descontaminación hacían cuanto podían por eliminar las variadas formas de vida inferior que pudiera traer en sus ropas. Terminaron por fin las precauciones a que le habían sometido, y cuando la puerta interior comenzó a abrirse estrechó cuanto pudo su cuerpo contra ella, dispuesto a saltar al interior en cuanto hubiera espacio suficiente. Si tenía que haber allí alguna sorpresa, prefería que la primera fuera la de su presencia inmediata.
En cuanto atravesó la puerta se apercibió de que su cuerpo se estaba desplomando. El revólver voló hacia su mano y ya lo tenía medio levantado apuntando hacia el hombre que con traje del espacio permanecía sentado en la silla de control de mandos.
— Traic… — fue todo cuanto llegó a decir; había perdido el conocimiento antes de chocar con el suelo metálico.
Cuando volvió en sí, lo hizo acompañado de un dolor de cabeza mezclado con intermitentes zumbidos que le producían un malestar inenarrable cada vez que se movía, y cuando abrió los ojos, la luz le hirió de tal forma que hubiese preferido que se tornara en tinieblas.
