
Tansy quería especialmente una serie de disparos con una variedad de iluminación sobre la piel. El color era difícil de describir en realidad, especialmente con cada pelo tintado de gris plateado, permitiendo al felino desaparecer en el anochecer, simplemente fundiéndose con los alrededores al moverse sin ser detectado por la mayor parte de su hábitat durante las horas nocturnas. Quería conseguir la sensación de ese camuflaje en las imágenes, de la cautela y el poder de la cazadora, en contraste a la personalidad juguetona y maternal.
A lo lejos, arriba, el zum-zum de un helicóptero, las aspas girando rápidamente mientras avanzaban a través del cielo del amanecer, interrumpieron el silencio de la noche. El puma se congeló, agachándose bajo los pocos arbustos y briznas de hierba que crecían en la piedra que la ocultaba. Desnudó los dientes en un gruñido silencioso mientras miraba hacia arriba.
Tansy bajó lentamente la cámara y permaneció exactamente tan inmóvil como el animal, una inexplicable sensación de ser cazada se arrastraba por su columna. Se quedó sin respiración y durante un momento estuvo desorientada, algo aterrador mientras estaba en un estrecho saliente con un puma salvaje solo a pocos palmos de ella.
Volvió la cara hacia el cielo mientras el helicóptero volaba directamente sobre ella. Solo la vista y el sonido del helicóptero estaban perturbándola, y se mordió con fuerza el labio inferior, escudriñando el aparato para identificarlo, preocupada por si sus padres habían enviado a alguien tras ella cuando había insistido en que estaba exactamente donde quería estar. Había escogido este parque natural para estar completamente lejos de todo contacto humano, y el helicóptero encima de ella era definitivamente militar… no forestal, y ciertamente no pertenencia a su padre.
