– Mi administradora me ha asegurado que la señora O'Hara es estupenda, pero estoy hasta las narices de comunicarme por ínternet. Me gustaría que, aunque sólo fuera por una vez, esa mujer cogiera el maldito teléfono. -Siguió revisando sus mensajes.

Blue quería saber más cosas de él.

– Si vives en Chicago, ¿cómo has terminado comprando una casa en Tennessee?

Pasé por allí con algunos amigos el verano pasado. Había estado buscando algo en la costa oeste, pero vi la granja y la compré.

– Colocó la BlackBerry encima de la mesa-. Está en medio del valle más hermoso que he visto nunca. Es un lugar muy privado. Tiene un estanque y un granero con establos, lo que me viene muy bien pues siempre he querido tener caballos. La casa necesita algunas reformas, así que la administradora buscó a un contratista y contrató a la señora O'Hara para supervisarlo todo.

– Si tuviera una casa, me ocuparía de ella personalmente.

– No puedo quejarme. Le envío fotos por correo con muestras de pintura. Tiene un gran gusto y me guío mucho por sus ideas.

– Aun así, no es lo mismo que estar allí.

– Exacto, por eso he decidido hacerle una visita sorpresa. -Abrió otro correo electrónico, frunció el ceño y sacó el móvil. Unos momentos después, tenía a su presa al teléfono-. Heathcliff, he recibido tu e-mail, y no quiero hacer ese anuncio de colonia. Después del asunto de Zona de Anotación, esperaba mantenerme alejado de toda esa mierda. -Se levantó y se alejó dos pasos de la mesa-. Puede que alguna bebida deportiva o… -Se interrumpió. Segundos después, su boca se curvaba en una lenta sonrisa-. ¿Tanto? Joder. Tener esta cara bonita es como abrir una caja registradora.

Fuera lo que fuese lo que le contestó la otra persona hizo reír a Dean; un sonido ronco y muy masculino. Él apoyó una de las botas en un tocón.



27 из 379