El Lejia tenia un taller de mecanica muy sospechoso, al otro lado del Parque. Un taller donde se solian reunir los heavies del Puti y donde a menudo se trabajaba a altas horas de la noche.

Otra particularidad del Lejia, el senor Tomas Longo, era su hija: Clara Longo, la chica mas fantastica del colegio. Ahora podia entender como se habia podido acercar a ella el infeliz de Elias.

– … Acaba de comprarse un juego de objetivos para su camara fotografica -proseguia Maria, refiriendose a su hermano-. Seguro que los ha mangado… Bien, no se… De todas formas, ya sabes lo que tienes que hacer: seguirle, pescarle in fraganti en alguna trapicheria y hacerle fotos.

Despues se las haremos llegar a mi padre, y mi padre le echara del cobertizo y nos lo dara a nosotros. ?Que te parece?

No eran unos metodos muy ortodoxos (de hecho se trataba de un sucio y abyecto chivatazo), y se acercaban demasiado a los peligrosos terrenos que yo habia evitado a lo largo de mi carrera, pero debo admitir que la idea me tentaba. Por un lado, estaba la imperiosa necesidad de conseguir un despacho. Por el otro, mi desprecio por la gentuza como Elias y el Puti. Y, en tercer lugar, mi malsana curiosidad. Habia recibido demasiados datos interesantes durante un cuarto de hora como para olvidar sin mas el asunto.

2

Una cara como un mapa

Al dia siguiente, como es natural, acudi al colegio dispuesto a observar a Elias. No ibamos a la misma clase (el estaba en octavo C y yo en el B), y por eso no habia tenido demasiadas oportunidades de observarle a lo largo del curso.

De lejos parecia exactamente lo que su hermana me habia descrito: Un heavy descafeinado, traicionado por el pelo, que su padre le obligaba a llevar bien cortadito, por el acne de la cara, que le reblandecia una expresion que pretendia ser de asesino a sueldo, por una cazadora de piel demasiado nueva y por una pulcra camisa que su mama debia plancharle cada noche mientras el sonaba placidamente.



9 из 130