
Bosch cruzó al otro lado del mostrador. Ferras se quedó un poco atrás y se agachó para tener la misma perspectiva del cadáver y la pistola que Bosch acababa de examinar.
– ¿Dónde está el hijo? -preguntó Bosch.
– Viene de camino, pero trabaja en el valle de San Fernando -explicó Lucas-. Llegará en cualquier momento.
Bosch señaló al mostrador.
– Cuando llegue aquí, usted y sus hombres manténganlo alejado de esto.
– Entendido.
– Y hemos de conservar este sitio lo más despejado posible.
Lucas entendió el mensaje y sacó a sus agentes de la tienda. Después de terminar su observación detrás del mostrador, Ferras se unió a Bosch cerca de la puerta de la calle, donde Harry estaba mirando a la cámara montada en el techo en el centro de la tienda.
– ¿Por qué no te fijas en la parte de atrás? -propuso Bosch-. Mira si el tipo se llevó de verdad el disco y echa un vistazo a nuestro testigo.
– Entendido.
– Ah, y encuentra el termostato y baja la temperatura. Hace demasiado calor y no quiero que se descomponga el cadáver.
Ferras se alejó por el pasillo central. Bosch miró atrás para asimilar la escena en su conjunto. El mostrador tenía unos cuatro metros de largo; la caja registradora se hallaba en el centro, junto a un espacio abierto para que los clientes dejaran sus compras. A un lado de ese espacio había un expositor con chicles y caramelos. En el otro lado de la caja se exponían otros productos, como bebidas energéticas, una caja de plástico que contenía cigarros baratos y un expositor de lotería. Encima había una estantería metálica para cartones de cigarrillos.
Detrás del mostrador se hallaban los estantes donde se almacenaban licores caros, que los clientes tenían que pedir explícitamente. Bosch vio seis filas de Hennessy; sabía que el coñac caro era muy apreciado por los miembros de las bandas. Estaba casi seguro de que el emplazamiento de Fortune Liquors lo situaba en el territorio de la Hoover Street Criminals, una banda callejera que había formado parte de los Crips, pero que luego se hizo tan poderosa que sus líderes decidieron forjarse su propio nombre y reputación.
